Una reforma admite dos maneras de organizarse: ejecutar primero la obra y resolver después el interior, o definir ambas cosas al mismo tiempo, sobre plano. La diferencia no es de estilo, sino de orden en las decisiones, y acaba notándose en el resultado.
Las decisiones que llegan tarde
Cuando el interiorismo se aborda con la obra ya terminada, aparecen siempre las mismas situaciones: el punto de luz que no está donde acabará el mueble, el enchufe que queda detrás del sofá, el armario que no entra por unos centímetros, el radiador situado justo donde iba el aparador. Ninguna de ellas es un error de ejecución. Son decisiones que se tomaron sin saber todavía qué iría encima, y corregirlas obliga a volver a abrir lo que ya estaba cerrado.
Qué es un proyecto integrado
En un proyecto integrado, la distribución, la iluminación, el mobiliario y los materiales se deciden a la vez que la parte técnica, antes de que empiece la obra. Cuando llega el momento de ejecutar, cada instalación sabe a qué da servicio. Es la forma en que trabajamos: un mismo equipo se ocupa del proyecto, de la obra y del interiorismo, de modo que no hay traspaso de información entre empresas ni decisiones que se toman dos veces.
Las instalaciones y la iluminación
La iluminación es el ejemplo más claro. Una línea de luz perimetral, un mueble con iluminación integrada o un plano de trabajo bien resuelto dependen de que el punto eléctrico se previera en la fase de instalaciones, cuando los paramentos todavía están abiertos. Después, la alternativa suele ser una solución vista, que casi nunca es la que se quería.
La carpintería a medida
El mobiliario a medida es la otra pieza que exige anticipación: una escalera, un mueble suspendido o un armario de suelo a techo necesitan que la estructura y los paramentos estén preparados para recibirlos. Al fabricarse en paralelo a la obra, la carpintería llega cuando le corresponde y no al final, como un añadido. En Casa señorial puede verse ese planteamiento en la escalera, el mueble de comedor y la carpintería interior.
La coherencia de los materiales
Elegir a la vez pavimento, revestimientos y frentes de mobiliario evita el efecto acumulativo de decisiones tomadas por separado, que es la causa habitual de que un interior no acabe de encajar. También permite escoger cada material por su comportamiento —resistencia, acabado, mantenimiento— y no solo por su aspecto en una muestra. En Casa moderna, por ejemplo, la cocina se resolvió con puertas de Fénix y encimeras de porcelánico Dekton, dos materiales elegidos por su acabado mate y por cómo responden al uso diario.
El papel del showroom
Buena parte de estas decisiones son difíciles de tomar sobre un catálogo. En nuestro showroom de Carrer Pacheco, 95, en Mataró, hay cocinas, baños y materiales montados, que es la manera realista de comparar un acabado con otro y de entender cómo se comporta cada superficie.
Definir antes de ejecutar
Proyectar el interiorismo junto con la obra no es un servicio añadido: es una manera de ordenar las decisiones para que cada una se tome cuando todavía es fácil cambiarla, es decir, sobre plano. Cuanto más definido está el proyecto antes de empezar, menos imprevistos aparecen durante la ejecución y más se parece el resultado a lo que se había acordado.
Si estás valorando una reforma y quieres que el interiorismo forme parte del proyecto desde el principio, cuéntanos qué tienes en mente. También puedes ver obras que hemos realizado en Mataró y el Maresme.